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CLAUSULA SUELO

La cláusula suelo son unos tipos de interés que fijan los bancos en el momento que un usuario quiere que se le conceda una hipoteca. El índice que marca la tasación de la mayoría de hipotecas a tipo variable es el Euríbor. En este tipo de hipotecas los intereses que pide una entidad son la suma del Euríbor y un porcentaje que fija el banco, a revisar anualmente. Al ser éste un índice que fluctúa periódicamente, algunos bancos acordaron con los clientes unos topes para asegurarse un cobro mínimo que no esté sujeto a esa volatilidad. Estos topes son las llamadas cláusula suelo.

Es España ha habido mucha polémica con esta medida de los bancos. En el año 2009 comenzó una bajada vertiginosa: el Euríbor se situó por debajo del 3% y actualmente se sitúa en negativo. Este descenso, que de no existir la clausula suelo, habría provocado que los clientes pagaran mucho menos dinero en sus cuotas. Por tanto se activaron las demandas de los usuarios contra los bancos, que aseguraban que no conocían su existencia y que las diferencias entre los suelos y los techos (los topes por arriba y por a bajo) eran abusivas. El Tribunal Supremo en mayo de 2013 decició anular estas cláusulas suelo, pero no se devolvió.
Los bancos acordaron estas cláusulas con los clientes para asegurarse unos mínimos ante la volatilidad del mercado
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha dictaminado este miércoles que los bancos deben devolver todo el dinero cobrado de más a los clientes afectados por la existencia de cláusulas suelo en sus contratos hipotecarios, al haber rechazado que se pueda aplicar una retroactividad limitada en el tiempo por ser «incompleta e insuficiente».
La justicia europea ha concluido que esta limitación es contraria a la normativa comunitaria y, por tanto, las entidades financieras deben finalmente reintegrar a los afectados por las cláusulas suelo la totalidad del importe que se ha cobrado de más, desde el inicio de cada contrato hipotecario, y no a únicamente a partir del 9 de mayo de 2013, como determinó el Tribunal Supremo.

El Supremo ya decretó en 2013 abusivas la mayoría de estas condiciones
El Tribunal Supremo consideró como abusivas estas cláusulas, al entender que los consumidores no habían sido informados de la carga económica y jurídica que se les imponía, pero fijó en la fecha de la sentencia, el 9 de mayo de 2013, la retroactividad máxima para que su nulidad sólo tuviera efectos de cara a futuro.
Las cláusulas suelo son aquellas que fijaban un tope mínimo de intereses que los clientes de contratos hipotecarios debían pagar. Estas cláusulas han impedido a los afectados beneficiarse de la caída del Euríbor, principal índice de referencia para la mayoría de las hipotecas en España.
El tribunal con sede en Luxemburgo ha considerado que la legislación europea se opone a una jurisprudencia nacional según la cual los «efectos restitutorios» vinculados a la nulidad de una cláusula abusiva se limitan a las cantidades indebidamente pagadas tras la sentencia de la resolución judicial que, precisamente, de clara el carácter abusivo de la cláusula.
La justicia europea las ha tumbado definitivamente al considerarlas contrarias a la normativa comunitaria
Además, argumenta que este carácter abusivo «debe tener como consecuencia el restablecimiento de la situación en la que se encontraría el consumidor de no haber existido dicha cláusula», por lo que tiene que permitir «la restitución de las ventajas obtenidas indebidamente por el profesional en detrimento del consumidor». También subraya que el propio Tribunal de Justicia de la UE «es el único que puede decidir acerca de las limitaciones en el tiempo que han de aplicarse».